El aceite de oliva es un alimento natural y equilibrado, irremplazable en la dieta mediterránea. pero no todos los aceites de oliva son iguales. Su calidad, sabor y aroma están en función de las variedades de oliva, el clima, el suelo, la forma de recolección y su obtención.

     En lineas generales podemos hablar de cuatro categorías de aceites comercializados:

  • Aceite de oliva virgen extra: aceite de categoría superior obtenido directamente de aceitunas y sólo mediante procedimientos mecánicos.
  • Aceite de oliva virgen: aceite de oliva otenido directamente de aceitunas y sólo mediante procedimientos mecánicos.
  • Aceite de oliva: contiene exclusivamente aceites de oliva refinados y aceites de oliva vírgenes.
  • Aceite de orujo de oliva: aceite que contiene exclusivamente aceites procedentes del tratamiento del orjo de oliva y de aceites obtenidos directamente de la aceituna.

      De estas cuatro clases de aceites, el aceite de oliva virgen extra es el de mayor categoría, porque se obtiene a partir de las mejores aceitunas mediante procedimientos mecánicos, lográndose un aceite con excelentes características organoléticas y que puede consumirse directamente con todo su aroma y sabor único.

     Todos los aceites de oliva aportan a nuestro organismo los beneficios nutricionales derivados de su contenido en ácido oleico, que ayuda a regular los niveles de colesterol.

     El aceite de oliva virgen y oliva virgen extra son ricos en fenoles, sustancias antioxidantes, que contribuyen a que el corazón se mantenga saludable. Además es una fuente de nutrientes que favorecen la asimilación de sales minerales y vitaminas A, D, E y K. El aceite de oliva es un ingrediente indispensable en nuestra cocina. En crudo, como aliño de ensaladas y platos frios, también resulta especialmente indicado en platos fritos, al horno, a la parrilla o postres.

 CONÓCELO MÁS, DISFRÚTALO MEJOR                                                              

   Si quieres elegir un aceite de oliva de categoría superior, su etiqueta deberá llevar escrito obligatoriamente: ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA, ACEITE DE CATEGORÍA SUPERIOR, OBTENIDO DIRECTAMENTE DE ACEITUNAS Y SÓLO MEDIENTE PROCEDIMIENTOS MECÁNICOS.

  1. En su sabor se aprecia el frutado y ligero amargo y picante, atributos positivos presentes en los aceites de calidad, característicos de cada variedad de aceituna y de su grado de maduración.
  2. Los aceites de oliva vírgenes no mejoran con el tiempo. Al ser 100% zumo de aceituna, si quieres disfrutar de todas sus cualidades intactas debes conservarlo en un recipiente cerrado, protegerlo del oxigeno del aire y mantenerlo alejado de fuentes de luz y calor.
  3. Es ideal como aliño de ensaladas o como ingrediente de salsas. También es perfecto para freir, ya que gracias a su composición resiste altas temperaturas sin degradarse, ayudando a que el elimento no obsorba el aceite.
  4. El sabor profundo e inconfundible del aceite de oliva virgen extra se aprecia cuando se degusta, distinguiendo sus diferentes aromas e intensidades que dan ese toque especial a cada plato.

Categorías

Valor nutricional

Es el único aceite vegetal que se puede consumir directamente virgen y crudo.

     Su valor calórico es de 9 calorías por gramo.

     La misma proporción calórica que cualquier grasa animal o vegetal. Aporta energía y es una fuente de calor. El aceite de oliva virgen hace que las comidas sean más apetitosas.

     Dentro de los aceites comestigles es, sin duda, el que más vitaminas E aporta. Su contenido en vitaminas liposulubles A, D, y K, completa su valor vitamínico.

     Por su contenido en vitamina E y el efecto antioxidante de ésta sobre la membrana celular, el aceite de oliva virgen está recomendado para todas las edades y especialmente para la infancia y tercera edad.

Valor terapéutico

De los ácidos grasos presentes en los aceites vegetales, hay dos que resultan fundamentales para la vida humana:

     - El ácido oleico (monoinsaturado), supone el 56 al 83% del total de ácidos grasos presentes en el aceite de oliva virgen.

     - El ácido linoleico (poliinsaturado) esencial para el organismo, también presente en el aceite de oliva virgen desde un 4 al 21%.

     El alto contenido de ácido oleico en el aceite de oliva virgen es muy beneficioso para regular el colesterol, haciendo que aumente el colestero bueno (HDL), que ejerce un papel protector y ayuda a reducir el colesterol malo (LDL) y así se reduce el riesgo de trombosis arterial y de infarto.

     Los beneficios del aceite de oliva virgen sobre el organismo son:

     - Aparato circulatorio: ayuda a prevenir la arteriosclerosis y sus consecuencias.

     - Aparato digestivo: mejora el funcionamiento del estómago y el páncreas, el nivel hepatobiliar y el nivel intestinal.

     - Piel: efecto protector y tónico de la epidermis.

     - Sistema endocrino: mejora las funciones metabólicas.

     - Sistema óseo: estimula el crecimiento y favorece la absorción del calcio y la mineralización.

     Las dietas ricas en aceite de oliva virgen, se asoción con mortalidad baja por infarto de miocardio

Valor culinario

Utilización en crudo: El valor culinario del aceite de oliva virgen es muy superior al resto de los aceites. Es un zumo de fruta que puede consumirse directamente, lo que no puede hacerse con ningún otro tipo de aceite vegetal. Su extraordinario olor y sabor, le hacen especialmente útil para el aderezo y aliño de numerosos platos y ensaladas. El riquisimo gazpacho, ensaladas, tomate alinado o la salsa vinagreta, por poner unos ejemplos perderían todo su sabor si empleamos otro tipo de aceite.

     Utilización en fritos: Todas las grasas son dañadas en su proceso de calentamiento; sin embargo, el aceite de oliva virgen sufre menor alteración.

     El aceite de oliva virgen, al tener una termperatura de ebullición mayor que los aceites de semillas, permite que el alimento que se sumerge en él al estar a diferente temperatura reaccione formando una capa crujiente alrededor del mismo, que impide que absorba más aceite, y permite retener todos los jugos del alimento. Además el consumo de aceite es menor que si empleamos otros aceites.

     También destacamos que al absorber menos aceite, añadimos menos calorías a los alimentos, por lo que hay menor riesgo de aumento de peso.